SĂ, esa fruta cĂtrica, enorme, de cáscara gruesa, que promete ser refrescante pero que termina siendo si no se prepara bien.
Ejemplo: “Últimamente siento que lo dulce de nuestra relaciĂłn se está volviendo amargo. Necesito que hablemos sin interrumpirnos y que me digas algo bonito de vez en cuando, no solo crĂticas”. qu hago si mi media naranja es toronja
Terminar una relaciĂłn con una toronja es liberador. Al principio sentirás un vacĂo (como cuando terminas un cĂtrico y te queda la boca reseca), pero luego descubrirás el sabor de otras frutas. O quizás decidas que no necesitas una media naranja, sino una : amigos, familia, pasiones y, tal vez, un amor más dulce. La moraleja cĂtrica: Re-inventa tu propio refrán El error no es amar a una toronja. El error es obligarla a ser naranja o, peor aĂşn, obligarte a ti a tolerar lo intolerable. SĂ, esa fruta cĂtrica, enorme, de cáscara gruesa,
Y aquĂ el consejo de oro:
Todos hemos crecido con el cuento de hadas de la "media naranja". Esa pieza divina del rompecabezas cĂłsmico que encaja perfectamente con nosotros. La buscamos en aplicaciones de citas, en bares, o a veces aparece cuando menos la esperamos. Pero, ÂżquĂ© ocurre cuando el destino, con un sentido del humor terrible, nos envĂa no una dulce naranja, sino una toronja ? Terminar una relaciĂłn con una toronja es liberador
La prĂłxima vez que alguien te diga "busca a tu media naranja", responde con una sonrisa: "Yo no quiero mitades. Quiero una fruta entera que sepa bien, aunque sea un poco toronja, siempre que no me amargue la vida."
Si llegaste hasta aquĂ tecleando "", probablemente ya estĂ©s viviendo una paradoja emocional. Amas a tu pareja, pero algo no cuadra. En teorĂa todo está bien, pero sientes un regusto extraño. No te preocupes. No estás loco, ni eres malagradecido. Simplemente, el amor a veces viene con semillas y acidez.