—¿Un Hombre Lobo? —preguntó Theodore, con los ojos abiertos de par en par—. ¡Eso suena a una leyenda!

—Adiós, Lupo —respondieron Alvin, Simon y Theodore, en voz alta—. ¡Volveremos a verte!

Durante su tiempo juntos, Alvin, Simon y Theodore también descubrieron que Lupo tenía un corazón de oro y que su transformación en hombre lobo no era una maldición, sino una parte de su identidad.

Lupo rio.